DISCURSO DEL EMB. JUAN BAUTISTA
ARIAS PALACIO,
REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNO
DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA
DE VENEZUELA
ANTE LAS NACIONES UNIDAS Y DEMAS ORGANISMOS
INTERNACIONALES,
CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DE
LA JORNADA INTERNACIONAL POR LA ELIMINACIÓN DE LA
DISCRIMINACIÓN RACIAL

En
nombre del pueblo y del gobierno bolivariano de Venezuela les damos la
bienvenida y le agradecemos su presencia a este vernissage de la exposición
"L`histoire, l`homme et le racisme", que hemos preparado para el disfrute de todos
Uds. en el marco de esta "Jornada Internacional por la Eliminación de la Discriminación Racial".
Dicha jornada, tiene especial significado para los venezolanos, pues coincide
con la celebración de los
153 años de la
abolición de la esclavitud en Venezuela.
En efecto, el 24 de marzo de 1854, el Presidente José
Gregorio Monagas venció la tenaz oposición de los terratenientes y esclavistas
y decretó la definitiva abolición de la esclavitud. Con lo
cual pasó a la historia, pese a que el resto de su gobierno fue bastante
incoloro. Monagas dejaba libres, con su firma, a unos cuarenta mil ciudadanos,
que habían cargado por generaciones las cadenas del oprobio. Un artículo de la
Ley, tajante, basta para definirla: «Queda abolida para siempre la esclavitud
en Venezuela».
Vicente
Amengual, uno de los más empecinados opositores, sostenía que el proyecto de
ley era anticonstitucional y que «conduciría a la República a un abismo
espantoso». Este tipo de comentarios nos resultan familiares, especialmente en
estos tiempos de cambios Son propios de quienes ayer, hoy y siempre se oponen a
cualquier empresa que dignifique al ser humano y lo eleve por sobre los
intereses mezquinos de las elites.
Cabe
señalar que la esclavitud, práctica ignominiosa conocida por siglos en los 5
Continentes, se logra abolir en Venezuela 35 años después de la Independencia. Algunos
pocos historiadores, nada serios a mi entender, han intentado presentar tal
situación como una falta de compromiso del Libertador Simón Bolívar y demás
héroes de la Independencia con la causa de la Libertad de los esclavos. Nada
más falso y vil.
Desde
el inicio de la Primera
República, en 1810, sus hombres más liberales pensaron abolir
la esclavitud, y Bolívar era uno de ellos. Esa Junta de Gobierno prohibió la
trata de esclavos ese mismo año de 1810.
El
Generalísimo Francisco de Miranda, como Jefe de Gobierno, dictó ese mismo año un
decreto concediéndoles la libertad a los esclavos que se incorporasen al ejército
libertador.
Bolívar,
aunque mantuano y propietario de haciendas y de esclavos, fue el primero en
liberarlos, dando ejemplo de magnanimidad, y en correspondencia con la promesa
a su amigo y protector, el Presidente de Haití Alexandre Petión. Por ello, el 2
de junio de 1816 decretó en Carúpano "la libertad absoluta de los esclavos que
han gemido bajo el yugo español en los tres siglos pasados". Un mes mas tarde,
6 de julio, Simón Bolívar, en Ocumare de la Costa dictó una proclama reiterando
lo anterior: "Esta porción desgraciada de nuestros hermanos que han gemido bajo
las miserias de la esclavitud, ya es libre. La naturaleza, la justicia y la
política piden la emancipación de los esclavos: de aquí en adelante sólo habrá
en Venezuela una clase de hombres, todos serán ciudadanos".
Pese
a las buenas intenciones del Libertador Simón Bolívar, la Abolición de la Esclavitud
no pudo concretarse dada la tenaz y férrea resistencia de la oligarquía de la
época representada en el Congreso Nacional.
Por
ello, es justo reconocer que el Presidente José Gregorio Monagas, aprovechando
circunstancias económicas que hacían inviable la preservación de la esclavitud
frente a la libre contratación de mano de obra con salarios de hambre, propuso un
proyecto de abolición que contenía un mecanismo de indemnización a los
propietarios de esclavos para resarcirles las perdidas que tendría tal medida. De
este modo logró quebrar la resistencia y viabilizar el proyecto, el cual se adoptó,
pese a intransigencia de los más conservadores.
A
pasado el tiempo y actualmente, en nuestro ordenamiento jurídico venezolano, la
esclavitud está prohibida en forma tajante, tal como lo declara el artículo 54
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que dice:
"Ninguna persona podrá ser sometida a esclavitud o servidumbre. La trata
de personas y, en particular, la de mujeres, niños, niñas y adolescentes en
todas sus formas, estará sujeta a las penas previstas en la ley". Así
mismo, el artículo 6 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de la cual Venezuela es signataria,
habla sobre la Prohibición de la Esclavitud y Servidumbre señalando que
"Nadie puede ser sometido a esclavitud o servidumbre, y tanto éstas, como
la trata de esclavos y la trata de mujeres están prohibidas en todas sus
formas".
A
nivel internacional, uno de los pasos más importantes en la abolición de la
esclavitud ha sido la firma de la Convención sobre la Esclavitud, realizada en
Ginebra por la Sociedad de las Naciones el 25 de septiembre de 1926, la cual
entró en vigor un año mas tarde.
Las
Naciones Unidas modificaron la Convención sobre la Esclavitud mediante el
Protocolo aprobado en su Sede en Nueva York el 7 de diciembre de 1953, y así
modificada, entró en vigor el 7 de julio de 1955. Esta Convención define la
Esclavitud como "el estado o condición de un individuo sobre el cual se
ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos".
Han
pasado 153 años de la Abolición de la Esclavitud y sentimos la existencia de un
legado y unos compromisos que debemos hacer nuestros, hoy más que nunca.
Como
legado, quisiera resaltar la invalorable solidaridad que brindase el
General Alexandre Petión, Presidente de Haití, al Libertador Simón Bolívar en
su gesta de Independencia de América, de la cual Bolívar deja
evidencia escrita el describirlo como: "hombre de grandes virtudes, patriotismo
y generosidad".
La América Latina y el Caribe tiene
el compromiso
de reivindicar a Petión como uno de nuestros más insignes héroes en la lucha
contra la esclavitud, el racismo y la independencia. Del
mismo modo, tenemos el compromiso de tomar su legado y afianzar la solidaridad
y la cooperación entre nosotros mismos, en el convencimiento de que sólo el Sur
salvará al Sur.
Amigos
todos, los venezolanos reafirmamos nuestro
compromiso irrenunciable por
construir una sociedad de inclusión y justicia social, capaz de brindarnos A
TODOS la mayor suma de felicidad posible. Felicidad que queremos compartir con
otros pueblos hermanos, en especial, nuestros vecinos. Por ello tenemos la
determinación de impulsar la integración latinoamericana sobre la base de la
solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo, como vía fundamental para el
desarrollo y bienestar de nuestros pueblos.
Nuestros
pueblos aún recuerdan los buques negreros transportando hombres, mujeres y niños
africanos. Hoy los tenemos presentes en esta lucha interminable por la
eliminación de todas las formas de discriminación, la explotación del hombre
por el hombre y el rescate de la dignidad humana.
Consagrar
nuestras vidas a la lucha por la libertad y la igualdad entre los hombres - y también
las mujeres, por supuesto - es el más hermoso homenaje que podemos hacer como
pueblo para honrar la memoria de hombres como Petion y Bolívar.
Recordemos
que sobre esta maravillosa dama llamada "Libertad", escribiera Miguel de Cervantes,
hace casi 400 años en su Don Quijote de la Mancha: "La libertad es uno de los
dones mas preciados que a los hombres dieron los dioses, con ella no puede
igualarse...ninguno de los tesoros que encierra la Tierra o esconde el mar. Por
la libertad se puede y debe arriesgar la vida y, por el contrario, el
cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres".
Muchísimas
Gracias