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Ginebra, 13 de Marzo de 2007
Intervención del Viceministro para América del Norte y Asuntos Multilaterales
de la República Bolivariana de Venezuela,
Embajador Jorge Valero
Ante la Conferencia de Desarme
Señor Presidente:
Permítame, en nombre del Ministro del Poder Popular para Relaciones
Exteriores, Nicolás Maduro, transmitirle las felicitaciones del
Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela cuando usted
asume la presidencia -durante este mes- de las labores de la Conferencia
de Desarme.
A este foro mi país le asigna la mayor importancia, dadas sus
competencias especiales en la negociación de acuerdos multilaterales,
en materia de desarme.
Señor Presidente:
Nos encontramos frente a un escenario internacional marcado por la complejidad
y la incertidumbre. Son inocultables los desafíos y amenazas
a la paz, la seguridad y el desarrollo económico y social de
los pueblos.
Las expectativas que se crearon luego del fin de la guerra fría
sobre el establecimiento de un nuevo orden internacional, fundado en
el respeto del derecho internacional, la cooperación y la solidaridad,
se vieron disipadas, tras el estallido de situaciones de conflicto en
varias regiones del mundo. Estos desarrollos inmediatos en el período
de post-guerra fría, así como otros eventos y políticas
no menos graves, como el unilatelarismo y la acción imperial
que quebranta las reglas del Derecho Internacional, han influido negativamente
en las posibilidades de alcanzar un mundo de paz, justicia y desarrollo.
Los propulsores del "fin de la historia", al servicio del
imperialismo, pretendieron imponer el modelo neoliberal en el mundo.
Pretensión que ha visto frustrada ante la inconmensurable realidad
simbolizada por desequilibrios, como la proliferación pobreza
y la exclusión social, cuyos efectos sobre la paz y la estabilidad
mundiales son inocultables.
La resignación frente a lo que aparecía como un modelo
avasallante e incontestable, el capitalismo salvaje, cede ante la contestación
y a la protesta creadora de los pueblos que demandan justicia, respeto
a los derechos humanos, el fin del guerrerismo y la plena vigencia de
la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
Señor Presidente.
La Conferencia de Desarme adolece de una situación de inercia
y parálisis, en forma prolongada desde hace una década,
cuando concluyó la negociación del Tratado de Prohibición
Completa de los Ensayos Nucleares.
El Gobierno Bolivariano reafirma, aquí, su compromiso en favor
del desarme general y completo y la no proliferación. En este
sentido, manifiesta su respaldo a la Conferencia de Desarme, como único
foro para la negociación multilateral de acuerdos en esta materia.
Invita, por lo tanto, a aunar esfuerzos a objeto de renovar e impulsar
vigorosamente esta Conferencia.
Para mi país, la eliminación de las armas de destrucción
masiva, en particular, de las armas nucleares, constituye una prioridad
y un objetivo ineludible. Exhortamos a la comunidad internacional a
avocarse a este asunto, debido a los peligros que entraña para
la humanidad la existencia de estas armas.
Los países poseedores de estas armas deben cumplir con las 13
medidas prácticas acordadas en el Documento Final de la VI Conferencia
del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares, cuyo
instrumento establece la necesidad de llevar a cabo negociaciones de
buena fe.
Paralelamente a estos esfuerzos, la Conferencia de Desarme debe establecer,
en el tema 1 de su agenda (relativo al desarme nuclear) un Comité
ad hoc que tenga un mandato de negociación para concluir un acuerdo
sobre este asunto.
Deploramos que la negativa de unos pocos países continúe
bloqueando la ejecución práctica del desarme nuclear.
Esta situación afecta la credibilidad de la Conferencia de Desarme
ante la opinión pública mundial.
Es inmoral que los ingentes recursos que se destinan a esta carrera
armamentista crezcan día tras día, mientras que las calamidades
socioeconómicas que padecen los pueblos del mundo, crecen también
día tras día.
Los Estados poseedores de armas nucleares tienen la mayor responsabilidad.
Se requiere de éstos un compromiso político verdadero,
orientado a reducir y eliminar las armas nucleares, con arreglo a las
disposiciones contenidas en el TNP.
Señor Presidente:
Con el mayor cinismo y aplicando una política de doble rasero,
algunos países que se erigen en supuestos defensores de la no
proliferación, cuestionan a otros Estados por un presunto incumplimiento
de sus obligaciones en el marco del TNP.
Uno de los pilares fundamentales del TNP es el derecho al desarrollo
y uso pacífico de la energía nuclear, el cual debe ser
preservado de manera transparente y no discriminatoria.
La promoción de enfoques discriminatorios en el tratamiento del
desarme, crea desconfianza entre los Estados e impide el logro de avances
concretos en esta materia.
El Gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías hace un llamado
para que esta Conferencia inicie, cuanto antes, negociaciones conducentes
a un acuerdo internacional, que proscriba el despliegue de armas nucleares,
o cualquier otro sistema bélico que ponga en riesgo la paz y
seguridad internacionales.
Los riesgos de militarización del espacio ultraterrestre preocupan
a mi país, dado los efectos negativos que tendría para
la paz y la seguridad internacionales.
Considera mi gobierno que es necesario asegurar que el espacio ultraterrestre,
antes que un escenario para la guerra, sea un ámbito para el
desarrollo de actividades pacíficas, en beneficio de los pueblos
del mundo.
Señor Presidente:
Es imprescindible realizar esfuerzos dirigidos a eliminar el peligro
que representa la producción de material fisionable, para la
elaboración de armas nucleares. En tal sentido, Venezuela aboga
por una negociación transparente, que coadyuve a elaborar una
Convención que prohíba estas actividades.
La negociación de un instrumento como éste, debe contener
disposiciones específicas en materia de verificación.
Es por ello que la propuesta de dejar para una segunda fase la negociación
del mecanismo de verificación, contradice los objetivos acordados
durante el I Período Extraordinario de Sesiones de las Naciones
Unidas Dedicado al Desarme, efectuado en 1978.
Alerta mi gobierno sobre la negativa experiencia vivida con la Convención
sobre la Prohibición de las Armas Bacteriológicas, que
no dispone de un mecanismo de verificación. Es partidario de
que la futura Convención sobre Material Fisionable, incluya todo
el material fisionable, incluso el que se encuentra almacenado en los
depósitos.
El riesgo de la utilización de las armas nucleares en contra
de aquellos países que no la poseen, es un tema que reviste particular
importancia para Venezuela.
Las indeseables doctrinas de disuasión, manejadas por algunos
países nucleares, no descartan la posibilidad de uso de esas
armas. Mi país aboga por la negociación de un instrumento
internacional, de carácter vinculante, que comprometa a los países
poseedores de estas armas a no usarlas, ni amenazar con su empleo contra
aquellos que no disponen de ellas.
Durante la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados,
efectuada en La Habana, del 14 al 16 de septiembre de 2006, los Jefes
de Estado se pronunciaron a favor del otorgamiento de estas garantías
negativas de seguridad a los países no nucleares. Mi país
respaldó con entusiasmo esta iniciativa.
Esperamos que en esta Conferencia de Desarme se realicen negociaciones
de buena fe, para la conclusión de un acuerdo sobre las garantías
negativas de seguridad, en los términos descritos. Se trata de
evitar que los Estados no poseedores de armas nucleares, sean amenazados
con el uso de éstas.
Señor Presidente:
Las medidas de fomento de la confianza son un instrumento útil
para la promoción de la paz y seguridad internacionales. La transparencia
constituye uno de sus componentes fundamentales, tanto en el ámbito
de las armas convencionales, como de las armas de destrucción
masiva.
La Declaración de Seguridad de las Américas, adoptada
en México en 2003, reconoce que cada Estado tiene el derecho
soberano de identificar sus propias prioridades nacionales de seguridad,
y definir las estrategias, planes y acciones, para hacer frente a las
amenazas a su seguridad, conforme a su ordenamiento jurídico,
el pleno respeto del derecho internacional y las normas y principios
de la Carta de la OEA y la Carta de las Naciones Unidas.
Reafirma mi gobierno que sólo a través de la cooperación
entre los Estados, fundada en el respeto irrestricto a la soberanía
de los Estados, la comunidad internacional estará en capacidad
de alcanzar acuerdos en la esfera del desarme y la no proliferación.
La imposición de enfoques parciales en el desarme nuclear, en
modo alguno contribuye a la promoción del diálogo y la
cooperación, tan necesarios en la negociación de medidas
de desarme y no proliferación.
Finalmente, deseo reiterar la disposición del Gobierno de la
República Bolivariana de Venezuela, de trabajar de consuno y
decididamente -con el resto de los Miembros de la Conferencia- para
alcanzar el desarme general y completo, de conformidad con la Carta
de las Naciones Unidas. Sólo así se podrá lograr
la paz y la seguridad internacionales.
Muchas Gracias, Señor Presidente.
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