Gienbra, 4 de Julio de 2006
CONSEJO
ECONÓMICO Y SOCIAL DE LAS NACIONES UNIDAS
SEGMENTO
DE ALTO NIVEL
DECLARACIÓN
EN SESIÓN PLENARIA *
Sr. Presidente,
Excelencias,
Señoras y Señores,
Hablar de trabajo no es hablar
de cualquier tema. Cuando reflexionamos sobre el trabajo, nos estamos
refiriendo a la capacidad de ser humanos. El trabajo es una de las cosas que
nos diferencia de los animales, porque a través de él no sólo podemos
desarrollarnos de manera individual, sino también de forma colectiva. La
creatividad, los valores morales y éticos, la inteligencia y el esfuerzo por
lograr una meta, son todos elementos que se encuentran intrínsecamente
vinculados al concepto mismo del trabajo.
De allí que el tema que ha
sido escogido para este segmento de alto nivel del ECOSOC es de vital
trascendencia para el desarrollo mundial.
Es mucha la sangre de
trabajadores que se ha derramado para lograr las importantes reivindicaciones
de las que algunos disfrutamos hoy en día.
Sin embargo, en los actuales
momentos pareciera existir una tendencia que, de manera soslayada, busca
promover un retroceso en los logros sociales que han obtenido los trabajadores
a lo largo de la historia.
NEOLIBERALISMO
VS. DERECHOS DE LOS TRABAJADORES
Cuando escuchamos el discurso
que plantean algunos de los más asiduos promotores de la economía neoliberal,
orientado a promover la flexibilidad del mercado de trabajo, nos preocupa lo
que esto puede generar en cuanto a la pérdida de los derechos que se han ganado
hasta hoy. Por ello, es necesario reivindicar aquí que, no podemos hablar de
trabajo decente, si no hablamos de empleadores decentes, de empresas decentes,
de gobiernos decentes, de leyes decentes y de sueldos decentes. En otras
palabras, para que exista trabajo decente, debemos promover la construcción de
un mundo decente.
Lamentablemente, esta no
parece ser la lógica de los que sólo se preocupan por el aumento de la
productividad sin ningún contenido ético, y por la acumulación de capitales.
SOLVENCIA
LABORAL: EMPRESAS QUE CUMPLEN CON LOS TRABAJADORES
La República Bolivariana de Venezuela, este
año, ha tenido un logro muy importante en materia de promoción de los derechos
de los trabajadores. Se trata de la exigencia de la Solvencia Laboral
para las Empresas, la cual cosiste en un requisito que es exigido por el Estado
venezolano a todas aquellas compañías que deseen realizar cualquier gestión
pública. Para que les sea prestado el servicio, las empresas deben presentar
una constancia de que han cumplido con sus obligaciones laborales, es decir,
por ejemplo, con el pago de la seguridad social de sus empleados, con el pago
de los beneficios correspondientes a alimentación, salud y vivienda. Si no
tienen dicha constancia, sus trámites se verían retrasados, con las
consecuencias que esto produce.
Esta es una manera que se ha
conseguido para garantizar, a través de las leyes venezolanas, que las empresas
cumplen su responsabilidad social.
MICROCRÉDITOS
PÚBLICOS Y PRIVADOS
Por otro lado, la legislación
de nuestro país ha realizado un importante esfuerzo en la promoción de los
microcréditos.
Antiguamente, en gobiernos
anteriores, se consideraba que había que brindar mejores condiciones económicas
a las grandes empresas, para que estas generaran más puestos de trabajo. Este
criterio trajo como consecuencia que muchas de las grandes empresas que
recibieron créditos en extraordinarias condiciones de financiamiento, jamás lo
utilizaron en la generación de nuevos puestos de trabajo, sino que usaron el
capital que se les otorgó para depositarlo en bancos extranjeros, robándole a
la nación lo que era de sus hijos.
En lugar de generar más
trabajo, lo que se produjo fue más pobreza. Hoy en día, se ha desarrollado un
esfuerzo sin precedentes para la conformación de cooperativas y para el
otorgamiento de micro financiamiento para las mismas. Antes de 1999, en
Venezuela existían solo 600 cooperativas. Hoy en día, existen más de 14 mil.
Por otro lado, las leyes que
se han promovido en Venezuela en función del micro crédito han traído como
consecuencia que no sólo sea el Estado venezolano el que esfuerce por hacer que
el financiamiento llegue a los pequeños y micro empresarios, sino que,
inclusive, este año la empresa privada ha entendido que esta puede ser una
fuente de oportunidades interesante para hacer negocios.
En este sentido, este año, el
Banco Central de Venezuela ha dado la aprobación a 12 bancos privados que están
orientados específicamente a la promoción de micro créditos en los sectores
populares. Los bancos, que repito son privados, no públicos, se instalan en las
comunidades y buscan a los pequeños y los micro empresarios, de modo tal que
ofrecen la posibilidad de financiamiento con pequeñas cantidades de dinero, que
van desde los 250 dólares y hasta 18500 dólares, en su equivalente en
bolívares.
Este tipo de financiamiento
tiene dos consecuencias importantes: la primera que llega a una inmensa
cantidad de gente, muy superior a los grandes financiamientos que anteriormente
se daban solo a muy pocas grandes empresas. La segunda, es que el
financiamiento se traduce casi inmediatamente en una fuente directa de trabajo,
puesto que quien lo solicita con seguridad lo utilizará para mejorar sus
propias condiciones de vida y la de las personas más cercanas a ella. Por
tanto, este tipo de financiamiento es mucho más efectivo a la hora de crear
trabajo decente.
En otras palabras, hemos
encontrado una fórmula de generar micro créditos para microempresas decentes,
evitando los mega créditos que antes se daban a empresarios indecentes.
Esto ha sido posible, porque
el sistema legislativo venezolano ha cambiado en función de lograr que este
tipo de propuestas sea interesante no solo para el propio Estado sino también
para el sector privado.
EL
TRABAJO Y LOS JÓVENES
Por otra parte, queremos decir
que este año, en nuestro país, se ha eliminado el período de prueba que se
exigía a los jóvenes en el mundo laboral. Esto trae como consecuencia que los
jóvenes disfruten hoy de las mismas condiciones laborales que los adultos,
evitando la desigualdad odiosa que en el mundo del trabajo se presentaba, con
una clara discriminación para este sector tan importante de la población
Venezolana.
En nuestro país hemos
resuelto, de esta manera, una situación que ha generado tantas protestas
sociales en otros lugares.
LAS
MUJERES QUEREMOS SER MADRES Y TRABAJADORAS
Sr. Presidente, estimados
delegados:
No puedo concluir mi
intervención sin una referencia a las mujeres trabajadoras.
Quienes tenemos el maravilloso
privilegio de ser madres y, a la vez, haber tenido la oportunidad de haber
podido desarrollarnos profesionalmente, no entendemos cómo es posible que hoy,
todavía hoy, en pleno siglo XXI, exista quien dude que compaginar la vida
familiar y la vida profesional de las mujeres es algo perfectamente posible.
Es necesario promover leyes en
el mundo, leyes como las que yo he disfrutado en Venezuela, que permitan que
las madres puedan tener las prerrogativas necesarias para dedicar una parte de
su tiempo para cumplir con la importante función social del embarazo, el parto
y la lactancia, sin que sean penalizadas laboralmente por ello.
Las mujeres de hoy en día no
queremos escoger entre ser trabajadoras o ser madres. Las mujeres de hoy en día
queremos ser trabajadoras y ser madres, y sabemos que podemos ser muy buenas
ejerciendo estas dos funciones.
Y para que todo esto sea
equitativo y justo, también debemos promover leyes que permitan que los hombres
puedan dedicarse más a la hermosa tarea de cuidar y criar a sus hijos,
acompañando así a sus mujeres y relacionándose más con sus familias.
Muchas Gracias, Señor
Presidente, estimados delegados.
* Mary
Pili Hernández
Viceministra de Relaciones Exteriores
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