La conferencia convocada por el Comité Bolivariano de Suiza, contó con
la participación de representantes de los partidos y de movimientos
sociales suizos y latinoamericanos de base que hacen vida política en
Ginebra, dentro de los que destacan el Partido Comunista Ginebrino “Les
Communistes”; el Partido Izquierda Unida-Suiza; la Asociación
Aipazcomún-Suiza; el Polo Democrático Alternativo Colombiano en Suiza;
la Asociación República y Memoria; el Centro Helvético de Estudios
Marxistas, “Chemarx”; el Partido del Trabajo, “PdT”; la Coordinación
Suiza del Partido Comunista español, y el diario político “Gauchebdo”;
además de la presencia de los representantes de las misiones
permanentes de Cuba y Bolivia.
El evento inició con las palabras del embajador de
la República Bolivariana de Venezuela ante Naciones Unidas, Germán
Mundaraín Hernández, quien afirmó que las bases militares se instalan
bajo el falaz argumento de la lucha contra el narcotráfico y el
terrorismo; cuando lo que buscan es el control militar, político y
económico de América Latina, y el despojo de nuestras riquezas
naturales como el petróleo, el gas, el agua y otros minerales, para
garantizar la seguridad y dominación del imperio norteamericano.
El embajador Mundaraín señaló que el gobierno colombiano quiere dar
paso al establecimiento de estas bases militares yanquis en su
territorio, con las cuales se pretende crear un efecto intimidatorio
contra los pueblos y gobiernos progresistas de América Latina; lo cual
no es otra cosa que una nueva ofensiva imperial oligárquica para frenar
los avances revolucionarios que están ocurriendo en la región. Estimó
que el golpe de Estado en Honduras fue el punto inicial escogido para
esa contraofensiva, y que Colombia se está constituyendo en la gran
plataforma para una agresión mayor; al tiempo que advirtió que las
bases militares traerán para Colombia más violencia, más impunidad, más
narcotráfico, menos soberanía, y le cerrarán el camino a la paz.
El diplomático venezolano denunció la estrategia mediática implementada
al respecto, donde primero se ocultó la instalación de las bases
militares yanquis en Colombia; luego se continuó con una campaña
internacional de denuncia por supuestos lanzacohetes venezolanos en
manos de la guerrilla colombiana; y últimamente se ha promovido una
campaña contra un supuesto expansionismo bolivariano, que sirve de
pretexto para intentar intimidar y resquebrajar el proceso de
integración latinoamericano.
También tomaron la palabra los movimientos sociales suizos y
latinoamericanos de base que participaron en este encuentro, donde
destacó la intervención de ciudadanos latinoamericanos y de una
representante de los pueblos indígenas; quienes se comprometieron en
seguir luchando contra las pretensiones de dominación del imperio
yanqui en abierta complicidad con la oligarquía regional, ante esta
nueva amenaza que representa la instalación de las bases militares
norteamericanas en Colombia. En ese sentido, acordaron la realización
de movilizaciones permanentes por la paz en América Latina en esta
ciudad, como parte de las iniciativas que se adelantarán para reiterar
el contundente NO contra la instalación de bases militares de los
Estados Unidos de Norteamérica en América Latina.
Al término de su intervención, el embajador Mundaraín fue categórico al
afirmar que con la presión de los pueblos del mundo se podrá evitar la
instalación de estas bases militares, siguiendo los ejemplos de Manta
en Ecuador, Vieques en Puerto Rico, y también de Panamá; al tiempo que
hizo un llamado a la paz latinoamericana, necesaria para la
construcción de una sociedad más justa y solidaria; finalizando con las palabras del comandante Fidel Castro Ruz, quien
sentenció que las siete bases militares en Colombia, son siete puñales
en el corazón de América.