 Viceministro Ricardo Dorado Ginebra, 11 de junio de 2009. “La República Bolivariana de Venezuela asiste a esta 98ª Conferencia Internacional del Trabajo en un momento de crisis del sistema capitalista mundial que, a su vez, genera la crisis del empleo”. Con estas palabras dio inicio a su intervención el Viceministro de Seguridad Social del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social, Ricardo Dorado Cano-Manuel, quien llevó a cabo la representación del Gobierno revolucionario durante el segmento de Alto Nivel, en la 98ª Conferencia Internacional del Trabajo que actualmente se celebra en esta ciudad y cuyo tema principal es la crisis mundial del empleo.
El Viceministro Dorado expresó que la crisis global del modelo capitalista ya había sido denunciada por el gobierno del Presidente Chávez desde el año 2001 y que hoy, con toda su crudeza, se evidencian las limitaciones de globalización capitalista de mercados, de mercancías y de finanzas; indicando que “…se pone al descubierto lo que era un secreto a voces, inocultable: esas políticas no eran ni serias, ni tenían como centro a los hombres y mujeres del mundo; eran instrumentos para la explotación y la acumulación de riquezas y de ganancias a costa del trabajo de las mayorías; eran herramientas para justificar la confiscación de los recursos de los pueblos del sur a favor de los capitales voraces del norte…”.
Denunció que cuando esas políticas fracasan, como ocurre en la actualidad, se evidencia la fragilidad de las burbujas construidas por el capitalismo, pretendiendo seguir colocando a los más pobres a pagar la crisis que generaron los capitalistas, quienes acuden a los Estados no para asumir sus responsabilidades, sino para salvar con recursos públicos sus empresas privadas, en lugar de entregarlas bajo el control directo de sus trabajadores y trabajadoras, que son quienes con su esfuerzo, producen la riqueza.
El alto funcionario venezolano hizo expresa referencia a que el Gobierno revolucionario, anticipándose a los efectos de la inevitable crisis del modelo capitalista, implementó medidas estructurales de profundo contenido humanista, afirmando la soberanía nacional y recuperando la administración independiente de los recursos naturales y los medios de producción estratégicos propiedad del pueblo y de la Nación, iniciando al mismo tiempo relaciones de intercambio, cooperación y complementariedad con los países del sur, en especial con América Latina y el Caribe que han dado luz a mecanismos integradores como UNASUR, PETROCARIBE, ALBA, así como al encuentro con los países árabes, incluyendo el apoyo a la paz y a la causa Palestina; el diálogo con los países asiáticos, africanos y Rusia; lo cual confirma que un mundo multipolar es posible, sin subordinación a los centros de poder imperiales.
El Viceministro Dorado citó algunos indicadores que evidencian la clara transformación que ha vivido Venezuela en estos 10 años de políticas socialistas y humanistas, explicando que “ el desempleo pasó de 11% en 1998 a 6,8% en el año 2008, el salario mínimo nacional creció en 145%, pasando de US$ 182 en 1998 a US$ 408 en el año 2009; la economía ha tenido un crecimiento sostenido de 22 trimestres consecutivos hasta el presente; se ha reducido el número de hogares pobres del 43,9% en el año 1998 a 27,5% en el año 2008; y el número de hogares en pobreza extrema, de 17,1% en el año 1998 a 7,6% en el año 2008...”.
Hizo un llamado a la transformación del modelo económico como a las instituciones multilaterales incluida la OIT, las cuales deben dar entrada a los pueblos, a los trabajadores y trabajadoras, y deben democratizarse para atacar las causas de la crisis capitalista, y efectivamente reconocer que es eso: la crisis del modelo capitalista.
En su discurso, precisó Dorado que la posición soberana del Gobierno bolivariano junto al pueblo, es defender y profundizar los logros que se han alcanzado en esta década de lucha revolucionaria frente a quienes pretenden, desde adentro y desde afuera, volver al pasado y hacernos retroceder.
Para finalizar, el Viceministro Dorado expresó de manera categórica que “…Agotada la fracasada agenda del capital, es la hora de los trabajadores y trabajadoras; porque hoy otro mundo no sólo es posible, sino también imprescindible”.
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