Ginebra, 26 de Febrero de 2009
Intervención
del Embajador Juan Arias, Representante Permanente Alterno, de la República Bolivariana
de Venezuela
FORO DE DIÁLOGO MUNDIAL DE LA OIT
EL IMPACTO DE LA CRISIS FINANCIERA
EN LOS TRABAJADORES DEL SECTOR FINANCIERO
Muchas
Gracias, Señor Presidente,
Ante
todo, mi Delegación saluda esta iniciativa y todas las que realice la oficina a
fin de encarar esta crítica situación que estamos viviendo a los fines de
proteger a los trabajadores. Esta es una responsabilidad que solo la OIT, por su naturaleza y
mandato, debe asumir de manera diligente y colocarse a la vanguardia del debate
sobre el tema, a los fines de diseñar políticas para proteger el empleo en el
mundo.
Felicitamos
a la oficina por el documento. Sin dudas, el mismo representa un excelente
punto de partida.
La República Bolivariana de Venezuela estima
imprescindible adoptar medidas que nos permitan a todos generar CONFIANZA. Sí,
se perdió la confianza y es necesario recuperarla. Pera para ello habrá que
determinar responsabilidades, si de verdad la queremos recuperar.
La
crisis se originó en los países capitalistas más desarrollados. Tiene
proporciones devastadoras, y sus consecuencias económicas y sociales son
similares a los efectos de cualquier confrontación bélica. Ha producido un
masivo menoscabo de los derechos de los trabajadores, con un escandaloso
aumento de la pobreza, sobretodo en los países menos desarrollados. Y la
tragedia apenas comienza!
¿Quiénes
propiciaron este desastre? No, no todos somos responsables. Fueron los que
promovieron los dogmas del neoliberalismo, los que alentaron la desregulación
del mercado financiero, los que estimularon la especulación y la codicia. El
mundo exige castigo para quienes cometieron esta grave ESTAFA contra millones
de personas, la más grande que haya conocido la humanidad.
¿Dónde
están los responsables? En las empresas auditoras, en las calificadoras de
riesgo, en los órganos nacionales de control bancario, en diversas
instituciones financieras, en los organismos internacionales que vigilan el
sistema financiero y no vigilaron nada.
Ahora
todos seremos impactados en mayor o menor grado, de manera directa o indirecta.
La superación de la crisis y de sus criminales consecuencias pasa por la
adopción de medidas que eviten la impunidad financiera y protejan a los
trabajadores, y en especial a los sectores sociales mas desfavorecidos.
El miércoles
de la semana pasada el Dr Ziegler, relator de la ONU en el tema de la Alimentación señaló
en un periódico local de Ginebra que “cada minuto muere un niño de hambre y eso
es un asesinato”, de la sociedad, del sistema.
Sí,
los responsables deben responder por su crimen; no se puede tolerar la
impunidad. Los millones de trabajadoras y trabajadores desempleados con sus
familias sumergidas en la pobreza exigirán responsabilidades, pero también
acciones para superar el hambre y la miseria.
Señor
Presidente,
Venezuela
considera que la OIT
debería exhortar a la comunidad internacional para instaurar mecanismos nuevos
y efectivos, nacionales e internacionales de control y supervisión del sistema
financiero, que lo pongan al servicio de un desarrollo sustentable para
nuestros pueblos en función de garantizar la generación de empleos dignos y
decentes.
La OIT debe darle la bienvenida a
toda acción emanada del sector financiero tendiente a asumir su responsabilidad
social en esta crisis. Por ejemplo: disminución sustancial de los beneficios de
los altos ejecutivos del sector financiero; y en general todas las medidas
posibles, exceptuando la terminación de la relación laboral.
Igualmente,
para atenuar los agudos desequilibrios existentes, la OIT debe recomendar el
respecto pleno de los derechos de los trabajadores, de las legislaciones
nacionales y de las normas internacionales del trabajo; así como la promoción y
el fortalecimiento de la inversión social especialmente en salud y educación,
como estrategia para garantizar el disfrute de los derechos humanos de los
trabajadores y sus familias.
Muchas
Gracias
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