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Ginebra, 12 de Diciembre de 2008
Intervención de la Delegación de la República Bolivariana de Venezuela
Ante la sesión conmemorativa del Consejo de Derechos Humanos
con motivo del 60º aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
Germán Mundaraín Hernández
Embajador, Representante Permanente
Señor
Presidente, Señora Alta Comisionada,
Hace 60 años, en
la Asamblea General
de Naciones Unidas, un grupo de países, del cual Venezuela formaba parte, adoptó
la Declaración
Universal de los Derechos Humanos en respuesta a las demandas
de los pueblos que clamaban por la paz y la dignidad del ser humano, con la
aspiración de conquistar un mundo más justo. La estimamos además, como un acto
de constricción ante los horrores de la guerra y el genocidio nazi-fascista.
Fue una época signada
por el colonialismo en Asia y África. Con una América de dictaduras, de
racismo, inequidad, exclusión y segregación. Así nació esta Declaración, como un
intento de compromiso internacional por una paz duradera, proclamando la libertad,
la igualdad y los derechos inherentes a todos los seres humanos.
Hoy reiteramos
el compromiso de Venezuela con la plena vigencia de los derechos humanos,
garantizando su goce, de conformidad con los principios consagrados en nuestra Constitución.
Cumplimos con lo establecido en los pactos y convenios de derechos humanos
ratificados por la República;
los cuales tienen jerarquía constitucional en nuestro orden interno.
Señor Presidente, Señora Alta Comisionada,
Observamos con
preocupación que desde de la aprobación de la Declaración Universal,
han surgido nuevas amenazas para los derechos humanos que ponen en riesgo la
vida de millones de personas, y en especial de los grupos vulnerables; siendo
las más graves, la pobreza extrema que azota a muchos pueblos del mundo; los conflictos
armados que asolan a varios de nuestros países, muchas veces con la complicidad
de mezquinos y oscuros intereses; el cambio climático, la crisis alimentaria y
el caos económico mundial, generado por el inviable modelo de producción y
patrones del consumismo capitalista, cuyas nefastas consecuencias estamos padeciendo;
así como también el peligro permanente que para la humanidad representan las armas
de destrucción masiva.
Señor Presidente, Señora Alta Comisionada,
Hacemos un
llamado al mundo para ratificar, profundizar y avanzar en el contenido de la Declaración.
Promoviendo nuevos horizontes. Fundamentándose en la
progresividad de los derechos humanos, que es un proceso dinámico y evolutivo
como lo expresa la
Declaración de Viena.
Es urgente que
el multilateralismo recoja las nuevas aspiraciones de los pueblos, construyendo
un nuevo orden mundial, basado en la igualdad, la inclusión, la justicia, la
paz, la dignidad humana, la solidaridad, la cooperación internacional, la justa
distribución de la riqueza y el derecho a un ambiente sano. Que estimule y
garantice el cumplimiento de las Metas del Milenio, como paso necesario para alcanzar
el derecho al desarrollo y erradicar la pobreza en el mundo.
Muchas Gracias.
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