
Los delegados durante el Segmento de Alto Nivel de la Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD
Ginebra, 19 de Septiembre-- La delegación de la República Bolivariana de Venezuela, encabezada por el Embajador Germán Mundaraín Hernández explicó durante el Segmento de Alto Nivel del 55° Periodo de Sesiones de la Junta de Comercio y Desarrollo de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), cómo el Desarrollo Endógeno y la Cooperación Internacional han acercado a Venezuela a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En el tema relativo al Comercio y la capacidad de producción para alcanzar los Objetivos del Milenio (ODM), la delegación venezolana destacó en sus observaciones que la aplicación de medidas económicas ortodoxas por parte de los organismos internacionales ha generado un desequilibrio evidente, fundamentado en el predominio de los países desarrollados sobre los países pobres o endeudados. Resaltó que en Venezuela se ha optado por un modelo de desarrollo económico alternativo, llamado Desarrollo Endógeno: un enfoque distinto al neoliberalismo que otorga importancia a los recursos productivos, el trabajo, la tierra, los recursos naturales y la tecnología teniendo en cuenta las ventajas comparativas y los aspectos económicos, sociales, políticos y culturales de las comunidades.
Esta estrategia autóctona de desarrollo "desde adentro" ha permitido impulsar una economía solidaria orientada a las necesidades colectivas y los mercados nacionales, valorizando el capital natural, cultural y patrimonial, defendiendo el capital social, fortaleciendo las instituciones publicas, fomentando la participación ciudadana, y respetando la sostenibilidad ambiental. La UNCTAD señala que los resultados han sido visibles, en algunos países en desarrollo en su documento El Comercio y la Capacidad de Producción para alcanzar los Objetivos de Desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos del Milenio , párrafo 7. Venezuela es uno de esos países que ha avanzado mucho en la consecución de algunos ODM al haber mejorado el acceso a la educación.
La implementación de este modelo económico asumido por el Gobierno Nacional, contrasta con las medidas económicas de liberalización que han desembocado en la actual crisis económica y financiera, demostrando que la apertura capitalista orientada hacia el lucro es totalmente contraria a los Objetivos del Milenio.
La delegación Venezolana recordó que, de acuerdo con la FAO, la incidencia de los precios del petróleo en los precios de los alimentos es limitada. La crisis alimentaria es el resultado de la sustitución del campesinado por los monocultivos de la agroindustria, que han arrasado con la agricultura campesina de consumo local. La lógica capitalista ha fomentado la crisis alimentaria al considerar los alimentos como simples mercancías sujetas a la acción especulativa.
Para Venezuela, la política exterior de cooperación internacional fortalecida en materia de política macroeconómica y financiera, debe estar orientada a contener las acciones especulativas y adoptar un enfoque integral basado en la garantía del Derecho a la Alimentación. La regulación de las relaciones monetarias y financieras internacionales ha de basarse en reglas justas de intercambio comercial que garanticen los intereses de los países en desarrollo.
El crecimiento económico no puede ser una meta por si misma, sino un crecimiento justo y equitativo que permita garantizar los derechos sociales y económicos de todos, así como el acceso a los beneficios del crecimiento sin discriminación, ya que no se justifica una sociedad con altos índices de crecimiento económico cuando al mismo tiempo se hunde en la pobreza y la exclusión social.