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Ginebra, 21 de julio
de 2008
Intervención de la
República Bolivariana de Venezuela
Ante el Comité
de Negociaciones Comerciales de la
OMC*
Reunión mini-Ministerial
Gracias Señor Presidente.
Al igual que otras delegaciones que nos
han precedido en el uso de la palabra, le agradecemos la presentación que nos
ha hecho acerca del estado actual de las negociaciones.
La coyuntura económica mundial en la
cual tenemos de manera simultanea una crisis financiera global, un problema de
aumento de los precios de los alimentos y en general, el quiebre de un modelo
económico no sustentable, nos pone en una delicada situación a efectos de los
retos planteados por la Ronda
de Doha.
La reunión convocada por usted para un
grupo selecto de Ministros nos impone el reto de velar porque los elementos
pertinentes al desarrollo presentes en el Mandato original sean concretados en
una eventual conclusión de las negociaciones. Es por ello que estamos hoy en el
CNC. Menos aun cuando un acuerdo con tantos elementos de incertidumbre y con un
falso sentido de urgencia puede terminar por complicar la coyuntura, no solo de
Venezuela sino de los países más débiles de esta casa.
Creemos conveniente recordar que
cualquier resultado que se busque en estos días debe atender integralmente las
exigencias de los países en desarrollo que son el verdadero centro de la
negociación, no el acceso a mercados para los industrializados y contar con la
aprobación de la membresía.
Señor Presidente, en el proyecto de
texto para Agricultura no se
evidencia el Trato especial y Diferenciado (TED), entre otros, en los
siguientes tres (3) elementos:
1. En
primer lugar mientras se quiere comprometer a los Países en Desarrollo (PED) a hacer reducciones
arancelarias que perjudicaran significativamente las producciones agrícolas de
nuestros países, los Países Desarrollados (PD) no se comprometen a
reducir los subsidios y demás medidas aplicadas a sus exportaciones que
distorsionan el comercio de los países receptores de esos productos.
2. En
segundo lugar, los PED hemos visto como un instrumento posible para resguardar
las producciones agrícolas locales el Mecanismo de Salvaguardia Especial (MSE),
sin embargo, el documento propuesto de modalidades refleja una gran limitación
en este instrumento, al tratar de limitar los aranceles (remedios) a no
sobrepasar los niveles consolidados, tratándose así de anular el efecto
correctivo de este tipo de mecanismo.
3. En
tercer lugar, como elemento adicional de ese TED que se debe dar a favor de los
PED se cuenta con los Productos Especiales como “vía de escape” para tratar de
garantizar que cierta cantidad de productos de condiciones especificas no estén
sujetas a recortes arancelarios, pero hasta ese derecho se quiere prescindir,
cuando queda reflejado en el texto un rango porcentual de líneas arancelarias
que realmente no ofrece verdaderas posibilidades de amparar este tipo de
productos.
Respecto a las Negociaciones de Acceso a los Mercados de los productos no Agícolas (NAMA), apoyamos todos los elementos contenidos en la declaración de
NAMA11. Adicionalmente, insistimos que la Republica Bolivariana
de Venezuela junto a otros países en desarrollo han objetado desde un principio
el actual borrador de texto por considerar que el mismo no están acordes al
Mandato negociado por los ministros en Doha.
Uno de los elementos principales de la Ronda del Desarrollo, la Reciprocidad Menos
que Plena, se revierte hacia los propios países en desarrollo, realizando así
reducciones que duplican en porcentaje a las de los países desarrollados, e
invirtiendo con esto el Párrafo 16 de Doha que enfatiza que las reducciones son
“en particular respecto a los productos cuya exportación interesa a los países
en desarrollo”.
Dada esta desproporción, Venezuela ha
planteado que, con la fórmula suiza y las combinaciones actuales de
coeficientes y flexibilidades, no es posible dar una contribución acorde a lo
establecido por el Mandato ni por lo permitido por las propias características
de su particular estructura arancelaria.
En Servicios
la República
Bolivariana de Venezuela reitera su posición de rechazo a la
introducción de un nuevo texto de negociación. Esa pretensión está fuera de lo
contemplado en la
Declaración Ministerial de Hong Kong. Más aun, cuando el mismo es producto de un
pacto entre un puñado de delegaciones y donde se cubren principalmente las
necesidades de los países desarrollados.
A nuestro entender, el Presidente del
Consejo de Comercio de Servicios, debe limitarse a la presentación de un
informe fáctico de la situación actual de las negociaciones, tal y como lo
señalo el Director General en su comunicación enviada a las delegaciones. Dicho
informe deberá ser presentado bajo su responsabilidad, y se le agradece indicar
en el mismo que no hubo consenso para la presentación de un texto de
negociación.
En lo relativo al proceso, no nos queda
claro en que momento las representaciones que no participamos en ningún formato
real de discusiones, como las arriba mencionadas y las que se iniciarán esta
tarde, evaluarían los resultados de las mismas. Como ya le expresamos, las
alianzas no necesariamente cubren los intereses particulares de muchos
miembros, por lo que las reuniones de
grupo no son suficientes, ni tampoco sesiones como ésta, en las que solo se nos
presente un reporte oral de las discusiones de Sala Verde. El formato utilizado
en Hong Kong no fue precisamente positivo para los países en desarrollo, en
particular para nuestra delegación.
Usted ha mencionado la posibilidad de
que textos revisados sean presentados a todos los miembros. Sobre este
particular, nos permitimos solicitarle algunas aclaratorias: ¿Cuando se
presentarían dichos documentos? ¿Quien realizaría las mismas?, ya que estimamos que para ese momento, el proceso ya
no sería guiado por los Presidentes de los respectivos grupos de negociación.
Señor Presidente, no deseamos sorpresas.
Dependiendo de su respuesta, nos
reservamos el derecho de volver posteriormente sobre este punto. No obstante,
queremos puntualizar que para las representaciones, que no participamos en ninguno
de los formatos antes mencionados, es pertinente contar con el tiempo
suficiente para que nuestras capitales puedan reaccionar ante cualquier
documento o propuesta que surja de dicho proceso.
Señor
Presidente, somos un país con intereses netamente defensivos, con nada que
ganar en esta Ronda, pero si mucho que perder.
Para nuestra delegación es menester que se reconozcan las
particularidades de nuestro aparato agrícola e industrial. Difícilmente
acompañaremos un Acuerdo que no tome en cuenta nuestro nivel de desarrollo
industrial y no establezca un trato especial y diferenciado para los países
importadores netos de productos alimenticios, en materia de acceso a mercados
para productos agrícolas.
En los
últimos días hemos oído que para sacar adelante las modalidades tenemos que ser
pragmáticos y realistas. Haciendo caso a esta petición, creemos que el momento
es propicio para replantearnos la credibilidad del ejercicio que se inicia a
partir de hoy. Es pertinente que algunos miembros desarrollados, o uno en
particular, demuestre su real voluntad política, y se comprometa a reducir sus
medidas de apoyo interno, causantes de distorsiones al comercio, a niveles que
la realidad económica internacional les impone, y no los que le sugieren los
rangos del Proyecto de Modalidades de Agricultura. Asimismo, es pertinente que
este miembro de garantías suficientes de que, este ejercicio no es una pérdida
de tiempo, y que el Acuerdo que aquí se alcance llegará a buen puerto. Solo así
merece la pena seguir adelante.
Respecto a las otras áreas de
negociación, que forman parte del actual proceso de negociación, entendemos que
los Presidentes de los respectivos Comités o grupos de negociación solo
presentarán informes situacionales, sin carácter legal vinculante.
Gracias
Señor Presidente.
* Discurso pronunciado por el MPPILCO, Willian Contreras.
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