Primero que nada, permítanme comenzar
agradeciendo la realización de este evento, y disculpando las autoridades
que fueron invitadas y no pudieron asistir a la Conferencia.
Entrando en materia, comenzaré con algunos
elementos del documento de Brasilia sobre productos
básicos.
Según este texto, de los 144 países en
desarrollo, 86 dependen de los productos básicos para más de la mitad de
sus ingresos de exportación. La mitad de los ingresos de exportación
totales de 38 países, provienen de un único producto básico, mientras que
otros 48 dependen solamente de dos productos
básicos.
Señoras y señores,
El rápido crecimiento de la demanda de
petróleo y otros minerales y productos agrícolas que se ha observado
en los últimos años se debe,
en gran medida, al aumento de las necesidades de las economías en
desarrollo más dinámicas; y, aunque este fenómeno ha ayudado a combatir el
estancamiento económico de algunos países de África y otros países en
desarrollo, las ganancias son desiguales y no se traducen automáticamente
en una reducción de la pobreza.
Estamos conscientes de que, si bien en años
recientes los precios de los productos básicos han aumentado, esto no sólo
no se aplica a todos los productos básicos, sino que el aumento de los
precios del petróleo y el gas, también han contribuido a un deterioro
mayor de los términos de intercambio de varios países en desarrollo
exportadores de productos agrícolas; ello, sin hablar de la volatilidad de
los precios de los productos básicos, como consecuencia de factores como
el clima, la sobreproducción o una variación de la demanda, lo cual, en
definitiva, incide en el ingreso de las familias rurales.
Sin embargo, no podemos dejar de aceptar en
este foro, que la forma en que está diseñado el sistema internacional de
comercio beneficia a los países ricos en detrimento de los pobres. Por
ejemplo, los países en desarrollo dependientes de productos básicos,
enfrentan barreras comerciales para el acceso a los mercados de los países
desarrollados, derivados de los altos subsidios, la fuerte protección
arancelaria frente a la importación de productos básicos, la progresividad
arancelaria, la competencia en las cadenas de suministro/valor donde la
competencia se ve afectada por un número cada vez más reducido de grandes
empresas que dominan las actividades de comercio y elaboración de estos
productos en todo el mundo.
Para contrarrestar esto, la comunidad
internacional ha explorado algunas iniciativas para ayudar a los países en
desarrollo dependientes de productos básicos tales como la creación de
fondos de diversificación, y la Asistencia Oficial al Desarrollo
desarrollado por la UNCTAD, pero los resultados concretos no han sido muy
representativos.
Entrando al tema específico del
petróleo, el incremento de los ingresos por concepto de
exportaciones de petróleo y minerales ha sido alto. En los últimos años
-no obstante- en algunos casos, estas ganancias se han visto
contrarrestadas por el aumento de las ganancias de las remesas de las
empresas transnacionales dedicadas a la explotación de los recursos
naturales; principalmente, en los países exportadores de minerales y
petróleo de África y America Latina, donde las empresas extranjeras
representan una parte importante de la producción orientada a las
exportaciones y, donde el sistema impositivo favorece a las empresas
privadas de las industrias extractivas.
En el caso especifico de la
República
Bolivariana de Venezuela, mi país está consciente de la importancia de
la energía para alcanzar el desarrollo de los pueblos, y en función de
ello, nuestra nación ha sido promotora de iniciativas para el fomento del
ahorro de los ingresos por concepto de las ganancias petroleras, a través
de fondos gubernamentales, como el FONDEN, para financiar proyectos de
gran envergadura de inversión social y productiva en áreas como
infraestructura, salud, ambiente, energía, defensa, industrias básicas,
educación, agricultura, entre otras.
En relación con las políticas sobre los
ingresos excedentes de la renta petrolera, el Gobierno Nacional ha
desarrollado una política que se refleja en la Ley de Impuesto sobre
Precios Extraordinarios del Mercado Internacional de Hidrocarburos, donde
las empresas petroleras - incluyendo a la estatal PDVSA- deberán pagar 50%
de los ingresos extraordinarios cada vez que el precio del petróleo supere
los 70 dólares por barril, para destinarlo a labores sociales como las
misiones gubernamentales y a la nacionalización de empresas
estratégicas.
Igualmente, Petróleos de Venezuela tiene políticas para el apoyo del
desarrollo endógeno de las regiones más necesitadas de Venezuela, por
medio de planes de desarrollo social, cultural y económico, como las
misiones o los diversos proyectos de inversión, que permiten a la
población, ser beneficiaria directa de los ingresos por concepto de la
comercialización del recurso petrolero.
Por otra parte,
en relación con el orden
internacional, entendemos que el incremento de los precios del
petróleo no viene dado por políticas restrictivas de los países
productores, debido a que está comprobado que el mercado se encuentra bien
suplido de crudo. Por lo tanto, son factores externos a los países
productores los que influyen en el incremento de los precios, como el
cuello de botella de refinación, la especulación en los mercados
financieros, las reservas estratégicas de los grandes consumidores, las
alteraciones geopolíticas y el patrón de consumo exacerbado de recursos de
los países industrializados, entre otros.
Además de ello, en relación con el tema de
los "agrocombustibles", los mercados de alimentos mundiales se encuentran
afectados por la producción especulativa para ellos, a favor de la
llamada seguridad
energética para los países desarrollados;
Pero, ?es justificable que se menoscabe la
seguridad alimentaria, la conservación de los bosques y que se impulse
relaciones comerciales de dependencia a los centros de poder económico, a
favor de la seguridad energética de los países
industrializados?.
Finalmente, otras iniciativas como Petrosur,
Petrocaribe, y el Gasoducto del Sur
que baraca gran parte de America latina, nos demuestran que las
relaciones energéticas no deben ser tratadas únicamente desde una
perspectiva comercial para conseguir dicho desarrollo, sino que es
necesario tomar implementar modelos de cooperación energética basados en
principios como la solidaridad, la reciprocidad y el respeto a la
soberanía, con el objeto de alcanzar el desarrollo de nuestros pueblos y
disminuir los niveles de pobreza.
MUCHAS GRACIAS
*
Pronunciado por (Mrs. CAROLINA ESCARRÁ -
Directora de Relaciones Bilaterales, Multilaterales y de Integración del
Ministerio del poder Popular para las industrias Ligeras y
Comercio)