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Accra (Ghana), 23 de Abril del 2008
Intervención
del Viceministro para América del Norte y Asuntos
Multilaterales del
Ministerio
del Poder Popular Para las Relaciones Exteriores
De la Republica Bolivariana
de Venezuela,
Embajador
Jorge Valero ante la
XII
Conferencia Ministerial de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
El sistema
mundial encara una crisis de dimensiones globales. Expresiones sobresalientes
de ella son el cambio climático y su impacto devastador sobre los países en
desarrollo; la crisis alimentaria que golpea principalmente a los pobres del
mundo y el desequilibrio financiero, que ha surgido en la metrópoli del
capitalismo, que se expande amenazante al resto de las economías, y que anuncia
una recesión de carácter planetario.
Todo indica
que es una crisis estructural. Las bases del sistema se erosionan y surgen
demandas de cambio que buscan una nueva direccionalidad para el curso
histórico.
El modelo
económico y político dominante, fundado en la desigualdad y la injusticia entre los seres humanos; en la
explotación de países y el saqueo de sus recursos, expira
indefectiblemente.
Los
principales responsables de la crisis hacen esfuerzos deliberados para que todo
permanezca igual. Insisten en caminos
ya transitados.
Paradójicamente
se exalta un crecimiento económico global, fundado en las leyes sacrosantas del
mercado, que es -precisamente- el que ha
provocado las actuales perturbaciones que amenazan con desatar nuevas e
impredecibles calamidades sociales y antrópicas.
Se intenta
ocultar lo que es inocultable: el fracaso de una globalización salvaje al
servicio de los grandes capitales foráneos y de las voraces multinacionales.
Globalización
para el saqueo de naciones y pueblos.
Globalización
para concentrar aún más las riquezas en unos pocos.
Globalización
para que impere el consumismo irracional que transgrede los principios éticos y
morales de la especie humana.
Una
globalización humanista es la que está planteada.
Una
globalización de la justicia, de la equidad, de la solidaridad entre los seres
humanos, es la única globalización posible.
II
África es
un continente pletórico de bellezas naturales, vasto y rico en recursos, pero
también el que más ha sufrido los embates del colonialismo y del imperialismo.
El pueblo
de Venezuela se ha hermanado con los pueblos del África, desde los tiempos
preindependendistas. Somos, con orgullo, expresión sincrética de los pueblos
indígenas y los pueblos africanos que siempre han resistido la violenta
invasión de sus territorios y trasgresión de sus culturas.
Queremos
rendir tributo, en esta ocasión, a los líderes panafricanistas que honraron a
sus pueblos con sus incansables luchas.
En el marco
de esta Conferencia de la
UNCTAD, rememoremos a Kwame Nkrumah, quien lideró la independencia
de Ghana, primera colonia británica en
independizarse.
Agradezcamos
la hospitalidad del pueblo y gobierno de este hermoso país, cuya capital,
Accra, acoge hoy esta conferencia.
III
Reconocemos
la importancia y significación que tiene la UNCTAD para los países en desarrollo.
Desde su
creación la UNCTAD
se planteó la forja de un nuevo orden económico internacional, para que los
países en desarrollo alcanzaran sus aspiraciones seculares. Igualmente, se
propuso impulsar un crecimiento económico con equidad y justicia social, con base en políticas
comerciales justas y equilibradas, que permitieran elevar los niveles de vida
para todos. Estos propósitos están hoy más vigentes que en el pasado.
La ofensiva
neoliberal ha distorsionado, de algún modo, los principios fundacionales de la UNCTAD. Se pretende
castrar a esta institución de sus potencialidades transformadoras y despojarla
de su carácter de instancia privilegiada para los países en desarrollo.
El Ché
Guevara, en discurso que pronunciara en la Primera Conferencia
de la UNCTAD,
realizada en Ginebra, en1964, denunció la “supeditación de las economías nacionales de los países
dependientes a otros más desarrollados”.
Invitó a
resistir “las tentaciones y ofrecimientos” de los centros hegemónicos del poder, que solo buscan satisfacer sus
apetitos crematísticos, sin miramientos de los intereses de los pueblos y las
naciones soberanas, y exhortó a los países en desarrollo, a forjar una gran
alianza para alcanzar su autodeterminación y soberanía.
IV
Venezuela
considera que es necesario reivindicar, en el marco de la UNCTAD, los espacios de
política que garantizan la aplicación del principio, según el cual cada país es
responsable de su propio desarrollo.
La buena
gobernanza, la transparencia, la construcción de capacidades, pueden ser
eufemismos destinados a perpetuar el modelo dominante en decadencia.
El pueblo
soberano es el único llamado a ejercer la vigilancia sobre los recursos
provenientes de las riquezas de su país, de manera participativa, protagónica y
corresponsable.
V
Venezuela
utiliza los ingresos provenientes de la industria petrolera, para alcanzar un
desarrollo integral.
Durante el
Gobierno Bolivariano se ha reducido la pobreza en un 30%, se ha eliminado el
analfabetismo, se ha elevado sustancialmente la calidad de vida de nuestro
pueblo.
Venezuela
implementa proyectos de desarrollo endógeno, de gran envergadura, social y
productiva, en áreas como infraestructura, salud, ambiente, energía, defensa,
industrias básicas, educación, agricultura y atención a situaciones especiales
y estratégicas.
Venezuela
impulsa iniciativas de la Cooperación Sur-Sur, que no se derivan de los supuestos efectos positivos de la globalización,
sino que responden a la voluntad de gobiernos soberanos que impulsan alianzas
estratégicas soberanas basadas en criterios de cooperación, solidaridad y
complementariedad.
La Iniciativa Bolivariana para los Pueblos de nuestra América
(ALBA), el Banco del Sur, Petrocaribe y Petrosur, son instancias para la
cooperación entre los países de América Latina y el Caribe y con impacto en el
mundo entero, en el marco de relaciones intergubernamentales solidarias que
apuntan el desarrollo integral en beneficio de los pueblos.
VI
El Gobierno
Bolivariano estrecha sus lazos de hermandad y de cooperación solidaria con
África. En los últimos años, ha incrementado, como nunca antes, su cooperación
con este continente. En el periodo 2004-2008, Venezuela estableció 18 embajadas
en África.
Nuestra
cooperación se ha centrado en los sectores de la educación y la salud. En
materia educativa hemos desarrollado el exitoso programa de apadrinamiento de
escuelas en África, beneficiando a 10 países, más de 140.000 estudiantes y a
120.00 familias.
En el
sector de la salud, a través de la cooperación triangular con Cuba, Venezuela
adelanta acciones en la lucha contra la malaria, e implementa la Misión Milagro para
que personas con necesidades especiales visuales recuperen la vista.
Impulsamos
la cooperación triangular hacia África para el desarrollo de la infraestructura
y del sector energético, entre otros.
Seguiremos
impulsando la cooperación con los Organismos de la Naciones Unidas,
frente a las crisis humanitarias causadas por fenómenos naturales y antrópicos.
Brindamos
respaldo a la Conferencia
contra la
Desertificación y la Sequía y, en ese sentido, desarrollamos proyectos
de construcción de viviendas de interés social,
para favorecer a familias de bajos recursos económicos.
VII
En noviembre
de 2008 se celebrará en Caracas la
II Cumbre África – América del Sur, que permitirá consolidar
los lazos políticos, sociales, culturales y económicos entre ambas regiones.
Renovamos
la invitación a las más altas autoridades de los países de ambas regiones para
que participen en este magno evento.
Reiteremos
el respaldo de Venezuela a la
UNCTAD, a los objetivos de desarrollo y a las justas
exigencias de los pueblos, orientadas a alcanzar un nuevo orden económico
Internacional que atienda las necesidades del ser humano.
En tal
sentido, proponemos la celebración de una Conferencia Ministerial
Extraordinaria con el propósito de analizar el relanzamiento de la UNCTAD.
Gracias,
Señor Presidente.
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