 "Los próximos dos meses van a ser cruciales," dijo el embajador de Venezuela ante la OMC, Oscar Carvallo Valencia. (Foto: Archivo) Ginebra, 10 de Octubre de 2007 (Reuters) -- Diplomáticos intensificaban las
negociaciones el lunes para intentar superar los problemas en
las conversaciones de comercio mundial, pero algunos
advirtieron que las crecientes fricciones podrían demorar aún
más un acuerdo.
Los 151 miembros de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) escucharán esta semana datos actualizados sobre el avance
en las conversaciones sobre agricultura.
Por su parte, el presidente de las negociaciones sobre la
industria, Don Stephenson, ha programado reuniones para ayudar
a resolver las tensiones entre los países ricos y pobres que se
encendieron la semana pasada.
Stephenson, el embajador de Canadá ante la OMC, tiene
previsto sostener intensas conversaciones con pequeños grupos
de países en desarrollo para tratar de suavizar su dura
posición sobre aranceles a las manufactura que originó grandes
reproches de Estados Unidos y la Unión Europea.
Las tensiones más recientes podrían hacer retroceder los
esfuerzos por concluir las directrices sobre un acuerdo de la
Ronda de Doha para fines de este año.
"Esperamos tener el marco para las etapas finales de
negociación, particularmente en los productos agrícolas e
industriales, para el fin del año," dijo a Reuters el embajador
estadounidense ante la OMC, Peter Allgeier.
Los diplomáticos habían estado anteriormente hablando en
términos de estrechar sus diferencias en los textos revisados
sobre agricultura e industria para finales de octubre o
principios de noviembre.
Lanzada hace casi seis años, la más reciente ronda de libre
comercio de la OMC tiene el propósito de impulsar la economía
mundial y ayudar a los países en desarrollo a salir de la
pobreza, retirando las barreras al comercio. Al principio, se
tuvo como meta para concluirla enero del 2005.
Para entrar en vigor, los negociadores deben lograr un
consensos en todas las áreas de las conversaciones, que también
incluyen el sector servicios.
Los desacuerdos de la semana pasada giraron en torno a los
recortes en los aranceles que los países desarrollados y en
desarrollo harían bajo una propuesta emitida por Stephenson en
julio.
Un gran número de países en desarrollo dijo que la fórmula
propuesta exigía que ellos hicieran mayores reducciones que las
naciones ricas, lo que contradice el propósito de desarrollo de
la Ronda de Doha.
Otros dicen que abrir sus mercados a los fabricantes de los
países ricos les impedirá construir sus propias industrias,
condenándolos a ser abastecedores de alimentos y materias
primas al mundo rico.
Pero como los países en desarrollo más pobres y pequeños
serían exentos de todos o la mayor parte de los recortes de
aranceles, algunos países desarrollados indicaron que dichos
argumentos podrían ser exagerados.
Los diplomáticos ahora esperan los textos revisados en la
industria y la agricultura a finales de noviembre. Eso no
dejaría tiempo suficiente para que los ministros, en una gran
reunión de la OMC sobre ayuda para el comercio el 20 de
noviembre, puedan negociar un pacto mayor, aunque un acuerdo
podría lograrse en diciembre.
"Los próximos dos meses van a ser cruciales," dijo el
embajador de Venezuela ante la OMC, Oscar Carvallo Valencia.
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