|
Organismos Multilaterales |
|
|
|
Noticias de la Misión de Venezuela en Ginebra
|
martes, 16 de noviembre de 2010 |
Caracas, 14 de noviembre de 2010.-
I
El lunes 8 de noviembre estuvimos celebrando, por todo lo alto, el décimo aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, en La Habana. No es poca cosa lo que hemos logrado durante estos diez años de su vigencia. Desde aquel luminoso 30 de octubre de 2000 en que fue firmado por el Comandante Fidel Castro y este servidor, Cuba y Venezuela le han dado vida a un nuevo modelo de relacionamiento entre dos países, entre dos pueblos.
Diez años… Se dice fácil, pero hay que ver la cantidad de obstáculos que hemos debido superar para hacer realidad el conjunto de grandes beneficios que ahora disfrutan nuestros pueblos: beneficios que, hoy más que nunca, ameritan el fortalecimiento del Convenio para transitar diez años más hacia la consolidación de nuestras Revoluciones, cada una con sus matices, visiones y propósitos diversos, pero con una poderosa raíz fundamental de donde nuestras Repúblicas reciben la savia nutricia. Me refiero al legado de Bolívar y Martí, uno y el mismo sentimiento nuestroamericano y de Patria Humanidad: es el legado del que es viva encarnación el Comandante Fidel Castro.
Tengamos presente que este Convenio fue la piedra fundacional de la ALBA. Cuba y Venezuela han trazado un camino común y compartido que va mucho más allá de la integración, para retomar y reivindicar plenamente la bandera histórica que nos legaron nuestros Libertadores: la unidad. La unidad fraterna que se basa en la cooperación, la complementación, la interdependencia, el apoyo mutuo y en la plena identificación con la causa del socialismo: del socialismo no como receta, como dogma, sino como construcción colectiva y, para decirlo con Mariátegui, como creación heroica de cada pueblo.
La gran hermandad entre Cuba y Venezuela tienen una larga historia. Una historia que comienza con los planes de Bolívar y Sucre para liberar a Cuba, abortados por esos enemigos históricos de nuestros pueblos, Páez y Santander, que también dejaron su legado, sí, pero de oprobio y desvergüenza patria: es el legado que encarnan las oligarquías que hacen lo posible y lo imposible por reducir a Nuestra América a un nuevo coloniaje.
Hablando de Bolívar y del proceso de Independencia tanta veces interrumpido y hasta frustrado, decía José Martí en 1893: Acaso en su sueño de gloria, para la América y para sí, no vio que la unidad de espíritu, indispensable a la salvación y dicha de nuestros pueblos americanos, padecía, más que se ayudaba, con su unión en formas teóricas y artificiales que no se acomodaban sobre el seguro de la realidad.
Y para actuar sobre el seguro de la realidad, nada más pertinente que asumir cambios radicales, fundamentados en una nueva subjetividad. El mismo Martí, en 1891, había dado con la fórmula: El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu. Durante estos diez años, Cuba y Venezuela hemos logrado, precisamente, el cambio de espíritu.
Son diez años que han estado jalonados por conquistas históricas de la mayor trascendencia, que muy difícilmente habríamos podido alcanzar sin el apoyo fraterno y solidario entre nuestros pueblos y gobiernos.
Bien lo dijo Raúl el 8 de noviembre: Este convenio ha constituido, hasta el presente, la base fundamental para la consolidación de nuestros vínculos. Mediante su ejecución hemos llevado a cabo acciones de elevado beneficio económico y social para ambos pueblos. Entre los sectores más favorecidos en estos programas se encuentran salud, educación, cultura, deportes, agricultura, ahorro energético, minería, informática, telecomunicaciones y la formación integral de cuadros, entre otros no menos importantes.
En el caso de Venezuela, basta con pensar en la Misión Robinson (la liberación de Venezuela del analfabetismo) y en la Misión Barrio Adentro (la primera experiencia histórica de ejercicio sistemático de la medicina social en nuestra Patria). Es por eso que contar con la Revolución Cubana, ha sido y es para la Revolución Bolivariana un poderoso motivo de aliento y estímulo en la batalla por nuestra definitiva Independencia.
Atrás, en el estercolero de la historia, quedarán los maquinadores y apátridas de siempre, a quienes Víctor Valera Mora apostrofaba con su verso rebelde en la década del 60 del pasado siglo: Rabian porque Cuba es el más inmediato querer / y la vergüenza de Fidel toda la dignidad en pie de guerra.
Parafraseando a nuestro Libertador, lo que Cuba y Venezuela ya hemos hecho es un preludio de lo que vamos a hacer en los próximos diez años.
II
La canalla ha convertido unas palabras de un soldado venezolano, palabras que expresan una firme posición de dignidad, en el pretexto para agredir a la Patria, transgrediendo lo que el buen sentido dictamina e insinuando cualquier tipo de intervención foránea contra Venezuela.
Esa canalla que aplaude todo lo que vomita desde Colombia un confeso narcotraficante en contra de los poderes nacionales, de nuestras instituciones y de compatriotas de dilatada trayectoria a los que me une la vergüenza patria y la vocación de servicio, es la misma canalla que pide que echemos a los leones al General Henry Rangel Silva, precisamente por diferenciarse años luz de aquella casta militar corrupta y complaciente con los intereses apátridas. Hoy algunos voceros de aquella casta liquidada históricamente por la Revolución Bolivariana, dirigen desde los medios y desde todos aquellos lugares en donde no vean en peligro la comodidad de la que gozan, cobardes como han sido siempre, todo clase de ataques contra nuestro respetado y querido compañero de armas.
A ellos se han unido ciertos actores internacionales, tan lamentablemente anodinos en atención a los inútiles organismos que representan. Me refiero, concretamente, al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza. Sus infelices declaraciones no son otra cosa que un irrespeto contra nuestra soberanía, a sabiendas, como diplomático de largo rodaje, de las consecuencias que una declaración gratuita e irresponsable podía provocar.
Por todas estas razones que han convertido esta situación en un problema de carácter nacional, de dignidad y vergüenza patria, invité especialmente al General Henry Rangel Silva al Consejo de Ministros, el jueves 11 de noviembre, para brindarle nuestra solidaridad y sentar posición de Estado, reafirmando que Venezuela se respeta. No otra cosa pedimos.
El General Rangel, un soldado bolivariano, un soldado patriota, un soldado revolucionario, es el jefe del Comando Estratégico Operacional, y la campaña de infamias contra su persona, orquestada desde los medios golpistas, se convierte en una ofensa a nuestra dignísima Fuerza Armada Bolivariana.
Las declaraciones del General Rangel Silva son las de un soldado que ama lo que hace: un soldado comprometido con la transformación de nuestra Fuerza Armada Bolivariana; son las palabras de un oficial con un respeto sagrado a la profesión, manifiesto en la mesura e inteligencia de sus respuestas y afirmaciones.
Lo he ascendido al grado de General en Jefe como un reconocimiento a sus méritos y sus virtudes. Y como un reconocimiento, por todo lo que Rangel Silva encarna: a todos los soldados y soldadas de nuestra Patria; a las soldadas y soldados apegados al espíritu y a la letra de la Constitución Bolivariana; a las defensoras y defensores de las garantías sociales, de los derechos del pueblo.
Soldados que me leen: ¡Nunca más estaremos al servicio de la apátrida burguesía y sus amos imperiales!
Vamos para siempre con Bolívar: “Yo sigo la carrera gloriosa de las armas sólo por obtener el honor que ellas me dan; por libertar a mi Patria; y por merecer las bendiciones de los Pueblos”.
“Venceremos”.
|
|
|
viernes, 12 de noviembre de 2010 |
Caracas, 11 de noviembre de 2010.- Los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América apoyamos el inicio de un proceso de diálogo entre la República de Nicaragua y la República de Costa Rica ante las diferencias surgidas en torno al Río San Juan.
En tal sentido, respaldamos la instalación, de manera inmediata y sin condiciones, de la Comisión Binacional entre Nicaragua y Costa Rica para tratar los asuntos binacionales pendientes.
Por último, rechazamos cualquier intento de utilizar las diferencias limítrofes entre estos dos países hermanos para crear situaciones de provocación o campañas contra gobiernos hermanos del continente.
|
|
|
viernes, 12 de noviembre de 2010 |
Caracas, 11 de noviembre de 2010.- El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela manifiesta su rechazo a las opiniones del Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, expresadas con injustificable ligereza en relación con declaraciones realizadas por el Mayor General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Henry Rangel Silva es un respetado General de la República , y sus declaraciones han estado ajustadas a la Constitución venezolana, pues se inscriben en el espíritu de defensa de la soberanía nacional, de la democracia y del pueblo.
Por tal razón, las manifestaciones del Secretario General de la OEA , realizadas con base en tergiversaciones e interpretaciones interesadas de las declaraciones de este alto oficial patriota, resultan una intromisión inaceptable y en tal sentido, el Gobierno Bolivariano las rechaza en todas sus partes.
|
|
|
lunes, 08 de noviembre de 2010 |
Caracas, 07 de noviembre de 2010.-
El martes 2 de noviembre le dimos la bienvenida al presidente Juan Manuel Santos en esta Caracas bolivariana. Fue un día marcado por el reencuentro fraterno entre Colombia y Venezuela; el reencuentro que había comenzado el pasado 10 de agosto en la Quinta San Pedro Alejandrino, allá en Santa Marta, con el objetivo supremo de reemprender el camino que nos señalara el Padre Libertador: el luminoso camino de la unidad entre dos Patrias indisolublemente hermanadas por tanta historia compartida.
Luego de arribar el primer mandatario colombiano a Venezuela, nos dirigimos al Panteón Nacional para rendirle tributo a nuestro Libertador, a nuestro vivo y eterno punto de reunión que se llama Simón Bolívar. En Bolívar, en su hermoso y vigente legado nos encontramos colombianos y venezolanos: nos sentimos y nos sabemos un mismo pueblo.
Cumplimos con una intensa y provechosa jornada de trabajo en la que pasamos revista, detenida y detalladamente, a los resultados que ya han alcanzado, con su tesonera y fecunda labor, las distintas comisiones de trabajo que se conformaron en la reunión presidencial de Santa Marta. No creo exagerar si digo que es una nueva dinámica de cooperación integral la que ya está en marcha en función del bienestar de ambos pueblos.
Permítaseme esta necesaria digresión: cuánto debemos al gran compañero Néstor Kirchner el haber encontrado pronto el camino para superar los conflictos que amenazaban a nuestros pueblos. ¡Hagamos honor a su memoria!
La jornada concluyó felizmente con la firma de cuatro grandes acuerdos que paso a enumerar: acta para el establecimiento de un Comité Binacional Económico-Productivo; acta para el establecimiento de una Comisión Interministerial colombo-venezolana en materia turística; acta de compromiso para la cooperación en la lucha contra el problema mundial de las drogas; acta de compromiso para la cooperación en la construcción de un puente en el sector Las Tienditas, estado Táchira, que unirá a nuestros países y que debemos estar inaugurando a principios de 2012.
Este primer conjunto de acuerdos, quiero reiterarlo, conforma un primer piso, un primer piso para construir un poderoso sistema de relacionamiento basado en el respeto mutuo, en la confianza, en la buena fe, en los intereses compartidos.
Quiero destacar que el presidente Santos y este servidor, luego de esta segunda cita, compartimos la más firme voluntad política en un sentido muy concreto: estamos resueltos a que nada ni nadie nos descarrile; estamos resueltos a que ninguna ventolera, ningún evento, ningún provocador, ningún agente extraño a nosotros mismos, vaya a descarrilarnos.
Pero tendremos más pronto que tarde ocasión para ponernos a prueba, pues las operaciones de descarrilamientos ya están en marcha, desde aquí, desde allá y desde más allá.
¡Presidente Santos: Que no nos descarrilen!
Hemos comenzado a enrumbar nuestras relaciones, hemos logrado pasar la página de otra manera, reconociendo nuestras diferencias y respetándolas, y abriendo nuevos horizontes. No en vano ambos presidentes tomamos la decisión de reunirnos trimestralmente. Todo lo que ya hemos alcanzado debemos cuidarlo con el mayor celo: no podemos dejarles flancos vulnerables a quienes pretenden que la discordia impere entre nosotros. Que no haya fuerza exógena alguna capaz de hacerle daño a nuestra convivencia fraterna, pacífica y productiva.
Recordaba yo, al culminar la venturosa jornada del 2 de noviembre, unas conmovedoras palabras de nuestro Libertador, del año 1827, porque entrañan para nosotros un poderoso desafío y un no menos poderoso llamado al compromiso: “Pocos días me restan ya; más de dos tercios de mi vida han pasado; que se me permita, pues, esperar una muerte oscura en el hogar paterno. Mi espada y mi corazón siempre serán, sin embargo, de Colombia, y mis últimos suspiros serán por su felicidad”.
Tengamos presente que aquella Colombia a la que se refería Bolívar, abarcaba lo que hoy es Colombia y Venezuela, amén de Ecuador y Panamá. Somos, entonces, una sola Patria y, por eso mismo, debemos oír atentamente los últimos suspiros del grande hombre y actuar en consecuencia, haciendo su felicidad en el presente y en el porvenir.
II
El domingo pasado, en el Aló Presidente, anunciamos al país la expropiación de seis conjuntos residenciales y la ocupación temporal de ocho: miles de familias, sobre todo de la clase media, han sido beneficiadas con esta medida que es, en realidad y en verdad, un acto de justicia.
Hemos decidido acabar (y nuestra decisión es inexorable) con esa modalidad de la delincuencia organizada que es la estafa inmobiliaria: no va a haber ninguna clase de contemplaciones con los carteles inmobiliarios, verdaderas mafias operando a plena luz del día, que han esquilmado los ahorros de miles de venezolanos y venezolanas de clase media.
Y que no se diga que estamos arremetiendo contra la iniciativa individual y la propiedad privada: lo que estamos haciendo es ponerle coto a una dinámica de extorsión y estafa. Me pregunto: ¿el cobro ilegal del Índice de Precios al Consumidor a parejas jóvenes y a profesionales es expresión de la iniciativa individual”; ¿el derecho a la propiedad privada, que tanto preocupa a las cloacas mediáticas, se ejerce paralizando la construcción de edificios y robando sistemáticamente a quienes ya habían creído materializar el sueño y la esperanza de una vivienda propia”
Se terminó el tiempo de los engaños y los contratos leoninos: aquí existe un Estado dispuesto a proteger los derechos y los intereses de las víctimas de estos choros de cuello blanco; a restituirles a nuestros compatriotas lo que les pertenece y les ha costado tanto esfuerzo y tanto sacrificio; con su derecho a la propiedad estamos absolutamente resteados.
Estamos actuando con la misma energía y con la misma resolución que demostramos al eliminar los siniestros créditos indexados y las perversas “cuotas balón” hace cinco años: recuérdese ese instrumento liberador que es la Ley de Protección al Deudor Hipotecario. En razón de ello quiero pedirle a la Asamblea Nacional, haciéndome eco de un clamor colectivo, que despliegue el máximo esfuerzo para la pronta aprobación de la Ley del Mercado Inmobiliario. Una ley que no admite la menor demora.
No quiero dejar de hacerte un llamado a ti, compatriota de la clase media venezolana: nuestro Gobierno está dando la cara en defensa de tus legítimos intereses. Siéntete amparado por el proyecto bolivariano. Si quieres Patria “como sé que la quieres” vente a construirla con nosotros.
III
Vista aérea de los restos del avión cubano de Aerocaribbean
Toda nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Cuba: 68 compatriotas de esta Patria que se llama Humanidad perecieron el pasado jueves 4 de noviembre al precipitarse a tierra, en una zona rural de la provincia de Sancti Spíritus, una aeronave de la línea aérea cubana Aerocaribbean que cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana.
Cuánto dolor y cuanto pesar acumulados en nuestros corazones por la pérdida de tantas vidas valiosas: fueron 40 compatriotas cubanos y 28 compatriotas de otras nacionalidades; entre ellos y ellas, Venezuela llora a una amada hija: nos referimos a la compatriota Cándida Elchaer.
Hacemos causa común con los familiares y los seres queridos de las 68 víctimas. En especial, nos unimos a la tristeza de los deudos de nuestra Cándida: los acompañamos, como un solo pueblo, en un mismo e infinito amor. Tengan la certeza de que el Gobierno Bolivariano no va a desampararlos en este difícil y doloroso trance.
Desde que conocimos tan infausta nueva, nos pusimos a la orden del Gobierno cubano en función de cooperar con el rescate de las víctimas. Hoy y siempre, la Cuba revolucionaria sabe que cuenta con la Venezuela bolivariana.
“Llanto que llora”, como decía Martí, es el sentimiento común que hoy compartimos con el hermano pueblo cubano: llanto de Patria Grande y de Patria Humanidad.
¡Hasta la victoria siempre!
¡¡Venceremos!!
|
|
|
viernes, 05 de noviembre de 2010 |
 Ginebra, 05 de noviembre de 2010.- Los Estados Unidos de América durante los últimos años han pretendido ser juez universal de los derechos humanos, con la publicación de informes parcializados.
En esta ocasión, en la 9º sesión del Mecanismo de Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos, los Gobiernos del mundo tuvieron la oportunidad de hacerle recomendaciones a la Potencia del Norte sobre la promoción y protección de los derechos fundamentales, quien a pesar de los esfuerzos desplegados junto a sus aliados más cercanos, no logró superar la dura prueba.
|
|
Leer más...
|
|
| << Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Final >>
| | Resultados 46 - 50 de 270 |
|
|
|
Nacimiemto de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños Caracas, 2-3 diciembre 2011 |
|
|
|